n° 0636

16 de julio de 2010 Strips | Comments (4) Yue @ 18:33

n° 0636

No sé como hablar de esto, ponerme a narrar lo que fue esa madrugada, entre esa multitud, tanta esperanza, miedo, nervios, compromiso, tantos corazónes esperando que se cumpla el mismo sueño, a las 4 de la mañana, con mucho frío, sí, pero con el cuerpo temblando, y no por la temperatura.

Y las palabras, esas palabras que oímos, mientras yo agarraba fuerte las manos de Ray y Max, abrazando a Ray y apoyando la cara en su espalda, mientras en la mía sentía la ansiedad de Juani atrás de mí. Esas palabras, esas cifras nada más, solo eso bastó para decirnos que sí, que increíble, imposiblemente, nada fue en vano. Que no teníamos que seguir creyendo que todo esta mal, que la JUSTICIA en este país no existe. Que finalmente el sueño se cumplía, que ahora realmente somos todos iguales.

Y entonces, los gritos, la emoción, las caras y lágrimas de cientos de extraños, todos vitoreando a nuestro alrededor. Los abrazos con la gente querida, los mensajes de texto de los que nos seguían por la tele. La incredibilidad de lo que estábamos viviendo, la felicidad pura de estar ahí mismo para vivirlo y ser los primeros en gritarlo. Igualdad, igualdad, igualdad.

Finalmente, vino la alegría, el pensar que cualquier nene de 13 años que sienta todo lo que nosotros sentimos cuando nos asumimos homosexuales, nos comprometimos con la verdad de lo que somos, no va a tener tantas razones para sentirse alienado. Crecer es difícil. Duele. Cualquiera que te diga que no, está mintiendo. Crecer es muy difícil. Aprender, vivir en función de, asumir derechos, principios, lecciones. Crecer duele. Pero para nosotros, hasta ahora al menos, por lo general, siempre hubo un extra. Una carga un poco más pesada. Todos tenemos nuestros bagajes de desgracias en nuestro pasado. Y las superamos, así es como sobrevivimos. Pero nosotros, en particular, cargamos con un bagaje injusto, puesto encima de nosotros por otra persona, o muchas. Crecer es jodido. Crecer siendo gay, puede serlo mucho, muchísimo más, en un mundo que no te entiende, que te persigue, que no te acepta, que te rechaza. Pero a partir de ahora, a lo mejor, tal vez, eso cambie. Capaz el mundo se vuelva más seguro para aquél nene de 13 años, para que pueda ser quien es, para que sepa quien es, para que se vuelva un HOMBRE de bien, un ser humano digno, y para que sepa todo en lo que se puede convertir si lucha, sueña y cree de igual forma que los que lo hicimos la madrugada del 15 de Julio del 2010 en esa plaza gélida.

Queda mucho por recorrer, mucho por qué luchar y oscuridad que iluminar. Pero para eso el tiempo ya vendrá. De momento es tiempo de festejar la creación de un mundo mejor. Gracias a todos. Gracias a todos los que hicieron esto posible.

Y a todos ustedes, felicidades.

yh.-

“You may say I’m a dreamer, but I’m not the only one.
I hope some day you’ll join us, and the world will be as one.”