nº 0444

“Quise olvidarte con él,
quise vengar todas tus infidelidades.
Y me salió tan mal
que hasta me cuesta respirar su mismo aire.
Los mechones de tu pelo negro crespo,
tus caderas afiladas y escurridas,
esa barba que raspaba como lija
y tu sonrisa retorcida son lo mejor que hay en mi vida.
Hacer el amor con otro, no, no, no,
No es la misma cosa, no hay estrellas de color rosa.
No destilan los poros del cuerpo
ambrosía salpicada de te quieros.
Hacer el amor con otro, no, no, no,
es como no hacer nada, falta fuego en la mirada
falta dar el alma en cada beso
y sentir que puedes alcanzar el cielo.”
Alejandra Guzmán – El amor con otro.mp3
Jaaaaaaajajajajajajajaaajajaja memorable lyric de una canción bizarra que una señora cantó en el canto-bar que visitamos durante nuestro Gay Tour por Rosario City. Ratitos antes de que nosotros subamos a cantar, borrachos y afónicos, Dancing Queen! Para deleite de todos los viejos y heterosexuales de “Bogart – Canto Bar.”
Qué pais!
MUY bueno el viaje. Momentos y anécdotas memorables y no aptas para su publicación aquí, sabrán perdonar. En fin, luego de nuestra afrancesada performance, huimos antes de que los aldeanos nos persigan con antorchas, y tuvimos el “placer?” de ver el show de Pablito Ruiz en la gay-disco rosarina GOTIKA. Que antes era una Iglesia, lo cual le suma mucha sensación de transgresión al hecho de ir a un lugar gay.
En fin. Recibamos ahora con un FUERTISIMO aplauso a Ferdinand, mi profesor del gimnasio que ya se siente suficientemente cómodo conmigo como para hacer algunas cosas. Saben qué hizo, tribuna???
“Qué hizo???”
Me dió una palmada de ánimo amistosa en el trasero.
“Nooooooo!”
Seh meamaaaaaaaaaar.
Jajaja ehm. Si. La cantidad de pensamientos lúbricos y escenas de gimnasios en películas pornográficas que me vienen a la cabeza durante la hora que paso dentro de ese lugar es realmente perturbadora. Y todo resulta demasiado romano y homoerótico, lo cual lógicamente me destroza los nervios. Ferdinand tiene esa cosa de chongo rústico que me hace ser capaz compensar todo el ejercicio físico que me esforcé en evadir durante mi época de colegio con tal de complacerlo. Es interesante la cantidad de abdominales inferiores que uno es capaz de hacer sin descansos cuando uno está realmente motivado. Y estoy aprendiendo el nombre de un montón de músculos que ni sabia que existían.
Sé que el hecho de ir al gimnasio tiene que ser algo que hago por mí pero por tanto trabajo duro espero algún tipo de compensación más que una palmada en la retaguardia, como un beso apasionado en la maquinadeejercitarcuadriceps o, como diria Edward Zanni, al menos una masturbación mutua jajajaja.
Uigh como estamos. Bueno, basta de mis fantasías políticamente incorrectas. Iba a ponerme a escribir una columna sobre mis issues con el flirteo con extraños y cómo le afectó el hecho de haber pasado el 90% de mi vida gay de novio a mis poderes seductores, pero no estoy en vena. Tal vez mañana.
Sean felices y true to yourselves.
yh.-
