nº 0420

8 de abril de 2008 Strips | Comments (2) Yue @ 01:51

Strip 0420

Hoy no fue un buen día. Aparentemente, cuando reprime ciertos sentimientos determinados de manera inconsciente pero uno no tiene miedo de sentir, se genera una especie de choque químico-emocional que hace que tus globos oculares se calienten y rompas en llanto en cualquier lugar, a cualquier hora, porque los sentimientos ahora liberados (vaya uno a saber por qué) entran en ebullición y parece ser que siguen el camino que opone la menor resistencia, o sea, los ojos.

Qué cosa. Me sigo asombrando ante la perturbadoramente creciente lista de cosas que nos enseñaron desde chiquitos pero que nunca dimos bola, como por ejemplo lo que me lleva a escribir esto hoy: elecciones y arrepentimientos.

Siempre nos trataron de dejar en claro que cuando uno elige algo, indefectiblemente está sí o sí renunciando a otra cosa. Lo cual, en lo que me concierne, es una tremenda forrada por parte de quien diseño el “Great Design” que todos tenemos para con nuestras vidas. A quien carajo se le ocurre armar las leyes de la vida estableciendo que uno tiene elegir solo UNA cosa de muchas, y apegarse a esa decisión, o tener que pasar por el incómodo y muchas veces traumante proceso de arrepentimiento.

Jonathan Larson, en su magnífica opera-rock “RENT”, nos da un punto de vista diferente:

“Forget regret
or life is yours to miss.
No other road, no other way,
no day but today.”

En argentino: “Olvida el arrepentimiento o la vida es tuya para que te la pierdas. No hay otra ruta ni otro camino, no hay otro día más que el hoy”.

Me parece que su mensaje es “no temas a arrepentirte o nunca vas a arriesgarte a nada y nunca va a pasarte nada en la vida”. PEEEEEEERO qué se hace cuando uno hace caso, vive el “hoy”, se olvida del miedo a arrepentirse pero oh sorpresa, le sale mal y sí se arrepiente?

La cantidad de futuros alternativos que son desechados a la basura con cada pequeña decisión de todos los días. Desde las mas simples como Coca o Agua hasta las mas grandes, como “Sigo con vos o te dejo”. Y hay siempre tantas cosas en juego.

Los “y si..”, los días que pasan a los re pedos sin que nada cambie realmente. Toda una relación concentrada en único y terrible momento, todas las cosas correctas, dichas en los momentos equivocados. La gente que entra y sale de nuestras vidas… y la gente que sale pero queremos que vuelva a entrar. Las cosas que no quisimos decir, el trabajo que creímos que teníamos que aceptar, la conciliación con el pasado, la sensación del calor del brillo del futuro. La construcción de un futuro mejor, el riesgo de fracasar, el miedo de perderte otra vez. Y el miedo de que te vayas y el miedo de que vuelvas.

Cuando todas las flechas indican para lados desvinculados y todos los letreros en ellas parecen elegibles. Así es como los Dioses recompensan a los creyentes a través de los tiempos? El camino correcto. La desconfianza del instinto.

El instinto. La pasión. El motor inicial, el núcleo que nos mueve. Las diferencias entre vos y yo, nuestro pasado en común, nuestro futuro incierto y nuestro presente inexistente. El no oir el instinto. El miedo de actuar precipitadamente.

Pero por sobre todas esas cosas, el deseo de lograrlo. Y nadie te corre, nadie. Podés sentarte en ese cruce de caminos todo el tiempo que quieras hasta que estés listo. De paso te tranquilizás un poco y capaz a lo mejor tal vez quien te dice.. te escuchás.

Siempre va a haber un riesgo, siempre. Y siempre va a existir el margen de error en los sentimientos. Nada es irreversible. No mientras haya amor de por medio.

Love will find a way.

yh.-