*estoy listo.

Bueno. Acá estamos. En 24 horas más o menos voy a estar partiendo hacia el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, para comenzar mi propio Magical Mystery Tour. Son muchos los pensamientos, las dudas y las ganas que me atraviesan la cabeza y el corazón en este momento, y me es muy dificil, irónicamente, describir lo que estoy sintiendo.
Las cosas pragmáticas son fáciles. Puedo decir que la valija está casi lista, que este probablemente sea el último post en mucho tiempo (hasta que pueda costearme una laptop), y que no sé qué voy a hacer sin poder dibujar tanto tiempo.
Y hay tantas cosas que no sé. No sé en cuanto vuelvo, por ejemplo.
Pero algunas cosas sí las sé. Sé que es una oportunidad única, sé que todas las cosas chotas que me pasaron este año me trajeron acá, sé que es mi chance de brillar y ser quien quiero ser, de aprender, crecer y desarrollar mis habilidades. Es un nuevo mundo, una nueva forma de vivir (aunque aún hay que atraparlos ya, chururup chup churup, Pokemon Johto! =P) y allá vamos a ver cuanto podemos llevarnos por delante. Siento que todo lo vivido me vino preparando para este momento. Todas las cosas por las que pasé, la gente que entró y salió de mi vida, la gente a la que cagué, la gente que me cagó, la que no se animó, la que se jugó, la que estuvo, la que no quiso estar.
Y me siento tan agradecido. A todos.
Gracias a los que me quisieron cuando no pude quererme. Los que trajeron un paragüas en medio de la tormenta y los que aún sin él vinieron a pararse al lado mío bajo el torrente.
Gracias a los que me acosaron, a los que me rechazaron, a los que me dejaron ver su mundo y a los que quisieron ver el mío.
Gracias a la música. Al escenario, al micrófono. A Good As You y los que lo leen.
Bah, a todo lo que me hizo ser quien soy, y que me da el lugar para poder capaz volverme esa persona con la que sueño ser.
El camino recorrido fue amplio y basto, pero todavía queda mucho. Es tanto lo que tengo para decir. Y hay tanto mundo para ver. Un sentido de posibilidad enorme se abre ante mí, y recién ahora me doy cuenta… era lo que buscaba.
Así que dicho esto me despido, con un “hasta luego” y nunca un “adiós”. No se preocupen por mí, sé que voy a estar bien. Tengo mi hechizo invencible y un largo camino de cosas aprendidas, analizadas y decididas.
En otras palabras, estoy listo.
Hasta la próxima!
Yue.
PD: Para próximas y más inmediatas noticias de mis aventuras Neozelandesas, ya existe el blog del viaje de Yue:
Yue’s Travel Chronicles
