nº 0359

A veces una situacion caótica puede llevar a algo magnífico. Eso me pasó hoy con mi mamá. Resulta que en las bizarras praderas del barrio donde vivo, existe un señor peruano que aparentemente cuenta con la confianza de todo el barrio dado que toca timbres y lava autos si el dueño asi lo deseara. La discusión con mi mamá surgió de la estupida situacion de que ella queria que lave mi auto, y yo no queria darle mis llaves del auto a el desconocido peruano (acúseme justamente de desconfiado). Cuestión que todo se convirtió en un big snowball de acusaciones por issues familiares que no repetiré aquí, y terminó conmigo yéndome de un portazo y todo mal.
A la noche, cuando volví a casa, habia pensado muuucho, y que mi mamá me dijera de no cocinar y que vayamos a cenar afuera en vez, me dio al mismo tiempo la ocasion perfecta de lo que quería hacer y la certeza de que ella tambien queria arreglar las cosas, o al menos tenia algo que decir.
Muy resumidamente, su argumento era: Me duele no entenderte y conocerte tan poco. Con lo cual dije: “Muy bien” y le di las herramientas para hacerlo. Y hablé. Hablé muchisimo. A ver, no es que mi madre fuera ajena a cosas de mi vida como mi sexualidad o mi relacion con Inti, pero sí lo era de los procesos internos, lo que no esta en la superficie. Le hablé de mis angustias y mis broncas por los padres que no me bancaron cuando debieron, le hablé de mi mundo y de mis amigos, de mis miedos y alegrías, de mis incertidumbres para con el futuro, de mi obsesión con el tiempo (que mucho me impide disfrutar), le hablé de mis sentimientos, del hombre que amo y lo serio que viene todo con él. De lo que siempre me asustó compartir cosas con ella por miedo al rechazo o a la decepción, de mis sueños y objetivos. Si hasta le conté finalmente de qué se trata esa “historieta que hacés en internet”, de la cual jamás le di detalles por miedo a que no lo aprobara. Si hasta le conté algunos de los strips, por el amor de Dios.
En fin. Me encontré con algo excelente. Con una comunicación con ella que hacia años que no tenía, tal vez incluso desde que me leía cuentos para dormirme. Y reencontré una buena aliada para vivir la vida. No sé por qué me sale contar todo esto acá. Supongo que lo que trato de transmitir es que los que se hayan sentido como yo se animen a confiar más. Desde que entré en la adolescencia me gustó siempre identificarme con personajes rebeldes y en cierto modo, lastimosos, que tienen nada salvo a sus amigos. Recuerdo una frase que decia Dawson a su grupo durante una fogata: “En un mundo donde hasta tus propios padres pueden apuñalarte por la espalda, es genial tenerlos a ustedes como amigos.”
Después de esto, creo que prefiero identificarme más con gente como Rory Gilmore. Al menos ella la tiene clara.
Y lo mas chistoso de la noche fue el comentario de ella, mientras yo estacionaba el auto en casa. “Tal vez deberias poner la pelea de hoy al mediodía en tu historieta, eso sí que fue bizarro, como vos decís.”
=)
yh.-
