17 de Octubre

Sí sí, a todos nos costó mucho aceptarlo.
En fin. A falta ABSOLUTA de mejores temas de los cuales hablar, hablaré de mi fonoaudióloga, una amable y sesentona señora que llamaremos la Dra. X (para evitar demandas) y mis desventuras intentando pronunciar la erre antes del estreno de ALADDÍN.
Hoy la Dra. X (una especie de Mirtha Legrand medio venida a menos, pero muuucho más simpática) empezó con que tenía calor mientras yo me desencajaba la lengua intentando pronunciar LA BENDITA “ERRE”. Asi que prendió el aire acondicionado, que no funcionaba, y mientras yo repetía incansablemente “Enrique no hace ruido” y “No corras con el carro” (y el mio propio que invente: Ramera no te rias si te rajás la remera) empezó a despotricar contra la institucion de salud en que nos encontrabamos, qué como puede ser que con lo que cobran no puedan mantener un buen aire acondicionado.
Cuestion que algo harto de sus quejas le digo “Tanto calor tenés? Yo estoy bien”. Entonces me mira riendose y me dice “Ay en serio? Uy debe ser la menopausia entonces, me tie-ne-co-mo-LO-CA, y encima estoy hecha una forra con todo el mundo.”
“Ah, ahí hay una nueva palabra que puedo usar, Doctora!” dije yo, descostillandome de la risa.
Entonces: “FoRRA Ramera no te Rias si te Rajás la Remera”
Lo triste del caso es que el paso previo a la vibración lingual es haber logrado transportar el énfasis de la erre desde la garganta hacia la punta de la lengua, que sigue sin vibrar del todo, con lo cual hace un sonido bastante estúpido y estoy obligado por la Dra.X a hacerlo SIEMPRE cuando hable de ahora en más, en vez de mi usual vibración gutural.
Y bueh, “la hora más oscura de la noche es la última antes del amanecer.” dicen los que saben. Les prometo que en cuanto me salga la primera erre, grabo mi frase en la pc y la subo a internec para que puedan oirlo world-wide.
Be great!
yh.-
