nº 0199
Y bueno, hay una razón para todo, creamos en el universo. Yo ya le habia dicho mil veces.. Alex, vos avisame.. Alex, ojo que con el pelo no se jode.. Alex, mirá que jean con jean es lo menos..
Pero bueno, SOME PEOPLE WILL NEVER LEARN! Jajaja igual no es tan terrible una vez que te acostumbrás. Lo mas gracioso fue la reacción de la chica del bar de la facu y los apodos que le llovieron encima, pero para proteger su integridad no los revelaré… sólo diré la palabra “Roldán” muajaja! (Creo que solo los argentinos lo entenderán).
En fin. Ayer me puse a pensar en los amores reales y en los amores irreales. Cuando se trata de temas del corazón, cómo podemos estar seguros de que lo que estamos creyendo que es la realidad (por ejemplo, un sentimiento hacia alguien), lo es, indeed? Desde pequeños nos enseñan que “escuchemos siempre a nuestros corazones”. Pero no recuerdo que jamás me hayan dado una clase práctica de cómo se hace eso.
Y ni hablar de la realidad/irrealidad del sentimiento del otro. Si nos cuesta suficiente entendernos a nosotros mismos, creo que sólo se puede saber qué es lo que está realmente dentro de otra persona si y solo si esa persona elige contárnoslo. De lo contrario, sólo podemos basarnos en intuiciones e inferencias, latidos y presentimientos. Pero eso lleva a todo un bagaje de márgenes de error.
El método científico nos enseña que algo se confirma cuando se experimenta múltiples veces y siempre dá el mismo resultado. En lo que a mí respecta, adivinar lo que siente otra persona basándome en sus acciones nunca me ha dado ni si quiera dos veces el mismo resultado, por lo cual debo aceptar que no es en absoluto una ciencia.
En un mundo donde estamos tan comunicados, celulares, msn, fotologs, páginas web, cómo es posible no partirse la cabeza buscando señales de aquello que queremos confirmar en cada pequeña llamada, gesto, nick, anécdota, comentario, post o mirada? Supongo que es inevitable.
Lo que no creo que sea inevitable pero deberia ser evitable, es confundir amor real con irreal, y en un momento de terrible atolondréz emocional, elegir el que nos parezca sin dudas real… a pesar de que nuestro corazón esté chillando a gritos que no lo es.
One strip to go!
yh!
